Ella es María

Sucia y condenada
con misterio en la garganta
y pasión en las palabras.

Amarrada en libertad,
encadenada contra su voluntad,
anhelante esperando.

Fuerte, con mirada ardiente,
escondiendo el corazón,
la sensibilidad oculta, latente.

Ella es sencilla,
no corriente,
no es lo que esperan,
es diferente.

Las personas hablan,
dicen que ella es un chiste,
no la pueden tomar en serio,
después de todo es para ellos un juego.

Nadie la conoce
más allá de sus noches,
no hay interés en sus amores
de música y conocimiento.

Callada, tranquila,
otorga sin reproche,
pero su belleza es una barrera,
una condena, es la vida que lleva.

Su apariencia es lo que quieren,
su trabajo es un castigo,
pero su ser,
un milagro.
Aunque el martirio de vivir,
sofoca lo que puede ofrecer.

"¡Oigan mi canción!
¿No ven quién soy yo?"

La miran divertidos,
unos ríen,
pero nadie la escucha.

Azotada por la vida,
no la detienen sus heridas,
ha aprendido a ocultarlas,
entre canción y una mentira.

Firme y decidida,
ella es María,
ella es María.

Que no te engañe su mirada,
pues no es de orgasmo
es de ira.

Fría, con una sonrisa,
ella es María,

Ella es María.



Inspirado en María de Buenos Aires, de Astor Piazzolla
(https://www.youtube.com/watch?v=UDdVkhZtkDI)



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