FRUSTRACIÓN.
Cuando intentas.
Cuando tratas de encontrar significado
entre notas que aún no aprendes
porque has estado inmóvil
amarradas las manos y los pies
a los barrotes de tu propia cama
que te abraza con asfixia y sonríes,
siempre sonríes cuando estas cansada
de caminar con el peso de tus sueños
en el pecho y la cabeza vacía
sin material de construcción para tu vida
porque has estado ocupada en la misma página;
tu mano no puede soltarla, es tan bella,
son tan bellas las pocas palabras que pintan
el tiempo que ha pasado,
que golpean con realidad
martillando tus ojos, y piensas
en salir por la ventana hacia el interminable
campo de decisiones, pero te acobardan las estridentes
voces que te susurran miedo tras miedo
ante el vasto destino detrás del cristal
te dicen: "afuera las nubes tienen forma de hombre,
así que permanece tranquila. Aquí. Sin ser
vista ni olvidada", y tu crees
y dejas de mirar tus palabras
para seguir pegada al cristal
mientras viajas en un avión de ideas
hechas de papel y secretos
segura en el intento potencial de ser
atascada en ensayos de una preparación eterna
para salir a un escenario vacío
y decir libre de tu cama: "Estoy viva".
Cuando tratas de pronunciar
y fallas.
Cuando tratas de encontrar significado
entre notas que aún no aprendes
porque has estado inmóvil
amarradas las manos y los pies
a los barrotes de tu propia cama
que te abraza con asfixia y sonríes,
siempre sonríes cuando estas cansada
de caminar con el peso de tus sueños
en el pecho y la cabeza vacía
sin material de construcción para tu vida
porque has estado ocupada en la misma página;
tu mano no puede soltarla, es tan bella,
son tan bellas las pocas palabras que pintan
el tiempo que ha pasado,
que golpean con realidad
martillando tus ojos, y piensas
en salir por la ventana hacia el interminable
campo de decisiones, pero te acobardan las estridentes
voces que te susurran miedo tras miedo
ante el vasto destino detrás del cristal
te dicen: "afuera las nubes tienen forma de hombre,
así que permanece tranquila. Aquí. Sin ser
vista ni olvidada", y tu crees
y dejas de mirar tus palabras
para seguir pegada al cristal
mientras viajas en un avión de ideas
hechas de papel y secretos
segura en el intento potencial de ser
atascada en ensayos de una preparación eterna
para salir a un escenario vacío
y decir libre de tu cama: "Estoy viva".
Cuando tratas de pronunciar
y fallas.
(Foto: Sandra Arenas)

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