Todas las flores que dejaré en tu tumba.

Blancas son las flores que dejaré en tu tumba,
tus cabellos plateados
pulcramente acomodados
mientras aparentemente descansas
con el semblante apagado,
irradiando tranquilidad
contrastando con tu azorada vida.

Rojas son las flores que dejaré en tu tumba,
cuando tu furiosa ira se apague,
y la paz que anhelabas calladamente,
abrace tu pequeño cuerpo
y te lleve magnánima la muerte amarga,
amarga para los que despreciamos tu ser.

Azules son las flores que dejaré en tu tumba,
cuando el fulgor del cielo te reclame para sí,
le dirás adiós a tu vieja vida
esa llena de dolor, amargura y soledad quemante
 de la que nunca te quejaste,
ojalá te dejes deslizar entre las nubes
ojalá encuentres descanso en otro tiempo más despacio
en otra vida más tuya que del trabajo.

Amarillas son las flores que dejaré en tu tumba,
llevando siempre en mi el recuerdo de tu fuerza,
siempre astuta, siempre tensa,
siempre envolviendo tu corazón con cadenas,
forcejeando amor,
esquivando cariño.

Lilas son las flores que dejaré en tu tumba,
que no me persiga el eco de tu vida,
que la ternura llegue,
junto con el empolvado afecto,
y consumas en risas los lamentos.

Rosas son las flores que dejaré en tu tumba,
ya libre de espinas, deja de amarrarte
y siéntete redimida de tus horrores,
exenta de más años oscuros;
fúgate hacia un sol más bello.

Todas las flores que dejaré,
símbolo de mi arrepentimiento,
regalos que me gustaría haberte dado,
pero no fui valiente.

Blancas son las flores que dejaré en tu tumba,

despídete libre.


 (Foto por Sandra Arenas)

Comentarios

  1. Siempre que leo algo tuyo siento melancolía.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es bueno saber que al menos sientes algo. ¡Gracias por leerme!

      Eliminar
  2. Debes ser valiente, tu abuela lo merece en vida! !

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Capítulo 1: La cueva de los deseos.

Fuego

El Comienzo