Soy un poco de eso que sientes cuando me miras.

Soy un poco de eso que sientes cuando me miras.

Presiento que te mueres por quererme,
pero sigo empujándote lejos,
y no me detienes,
solo, te vas.

¿De qué color debo desvestirme para que te des cuenta
de que controlo el impulso de aferrar tu mano contra la mía?
¿De qué tamaño pides el todo que te ofrezco?
Porque no me atemoriza entregarme,
más me aterra el desprecio.

No me pesa el amarte
querido mío,
no me duele el buscarte,
pero respóndeme pronto,
pronto, que sufro el tiempo sin estar contigo.

Mi ignorante cariño
carente de experiencia,
tu inocente cariño
carente de presencia.

Y aún sabiendo que no me piensas,
te imagino pensándome,
llegando por sorpresa.

Desde la madrugada me mantienes despierta
entre duda y espera,
despilfarrando, mil horas, imaginando
¿en cuántos tonos diferentes podrás decirme "te quiero"?

Y tal vez soy cobarde,
y me voy quedando atrás.
Vacilante le confío al destino
mi insulsa soledad.

Mientras cierras los ojos y los oídos,
te grito la verdad
que me está quedando vacía la vida
sin tu caricia ocasional.

Y me rompes
aún estando tan lejos,
aún sin haber estado nunca
cerca.


(Separation, 1896-Edvard Munch)

Comentarios

Entradas populares de este blog

Capítulo 1: La cueva de los deseos.

Fuego

El Comienzo