Soy un poco de eso que sientes cuando me miras.
Soy un poco de eso que sientes cuando me miras. Presiento que te mueres por quererme, pero sigo empujándote lejos, y no me detienes, solo, te vas. ¿De qué color debo desvestirme para que te des cuenta de que controlo el impulso de aferrar tu mano contra la mía? ¿De qué tamaño pides el todo que te ofrezco? Porque no me atemoriza entregarme, más me aterra el desprecio. No me pesa el amarte querido mío, no me duele el buscarte, pero respóndeme pronto, pronto, que sufro el tiempo sin estar contigo. Mi ignorante cariño carente de experiencia, tu inocente cariño carente de presencia. Y aún sabiendo que no me piensas, te imagino pensándome, llegando por sorpresa. Desde la madrugada me mantienes despierta entre duda y espera, despilfarrando, mil horas, imaginando ¿en cuántos tonos diferentes podrás decirme "te quiero"? Y tal vez soy cobarde, y me voy quedando atrás. Vacilante le confío al destino mi insulsa s...