Ansiedad
Esperas. Días vuelan en espiral mientras dormita la vida; la desesperación amenaza otra noche, clava sus garras en la piel y se impulsa hacia arriba sigilosa trepando por la espalda sin ser esperada ni deseada, en silencio se desliza goteando rocío negro, cada gota acrecentando la discordia y el miedo. Y estancada en la misma palabra dónde, dónde, dónde, dónde, arrullo mis miedos en susurros discordantes anhelos que apresuran el avance. Agotados mis pasos no descansan mis ruegos al sepulcro tranquilo. Si vas a arrastrarme, arrójame dentro, dentro, dentro en lo profundo. Alaridos inacabables, inevitables, inhumanos, insufribles estruendosos sin freno. No se detienen, los susurros no se detienen.